LILITH EN CAPRICORNIO Las sombras del poder y las estructuras Collier, John; Lilith El 14 de septiembre Lilith, la Luna Negra, entra en Capricornio, donde permanecerá hasta junio de 2027. Hablamos de Lilith media, pues, también aquí, como en los nodos lunares, existe la posición media y la verdadera. Pero antes de atribuirle significados, predicciones o consecuencias, debemos reconocer claramente los límites de lo que sabemos. Lilith no es un planeta. Tampoco es un asteroide, aunque exista un asteroide llamado 1181 Lilith. Tampoco es la Luna Nueva, como algunos la confunden. La Lilith que vamos a considerar aquí es un punto relacionado con la órbita de la Luna: su apogeo, es decir, la máxima distancia respecto a la Tierra durante su recorrido. En esta Astromembresía trabajaremos con la Luna Negra media, que ofrece una trayectoria regular. Pero esta elección metodológica debe quedar clara: cuando dos astrólogos hablan de Lilith, ni siquiera es seguro que estén hablando exactamente del mismo punto matemático, puesto que el recorrido verdadero es sumamente cambiante y puede diferir bastante de su movimiento medio. Hay otra precaución todavía mayor. El nombre Lilith arrastra detrás de sí una extraordinaria carga mitológica, pero esa historia tampoco constituye una tradición única y lineal. En Mesopotamia aparecen seres y espíritus denominados lilu, lilitu o ardat-lili. Siglos después encontramos la figura hebrea de Lilith. Mucho más tarde se desarrolla el relato medieval que la presenta como primera mujer de Adán, creada de la misma tierra y enfrentada a él al negarse a ocupar una posición subordinada. La tradición cabalística añadió nuevas capas para demonizarla, igual que la iglesia católica, convirtiéndola en una especie de mujer malvada en forma de serpiente, símbolo de la tentación y del mal, como pintó el propio Miguel Ángel en la capilla Sixtina del Vaticano con la Expulsión del Paraíso. Y la cultura contemporánea todavía añadió otras: mujer libre, insumisa, sexualmente autónoma, sombra femenina, poder reprimido, víctima de la sociedad patriarcal... Son capas simbólicas fascinantes, pero no son intercambiables. Un mito que se ha ido modificando y adaptando a la visión o “intereses” de cada cultura y momento histórico. Por lo cual, debemos ser cautos cuando interpretamos puntos como éste en Astrología. Lilith, una hipótesis astrológica que todavía estamos aprendiendo a interpretar Para interpretar los planetas nos apoyarnos en milenios de observación astrológica. Con Marte, Venus o Júpiter disponemos de una tradición larguísima en la que comparar autores, épocas, acontecimientos y experiencias humanas. Incluso Urano, Neptuno y Plutón, mucho más recientes, han acumulado ya abundante casuística histórica. Con Lilith debemos ser bastante más prudentes. Existe una creciente literatura interpretativa que la relaciona con la exclusión, la rebeldía, la sexualidad, la autonomía, la vergüenza, la transgresión, la parte rechazada de uno mismo o aquello que una sociedad intenta expulsar de sus límites. Algunas de esas asociaciones resultan sugestivas. Algunas parecen funcionar en determinados casos. Otras probablemente responden tanto al espíritu cultural de nuestra época como al propio símbolo astrológico. Por eso nuestro punto de partida será distinto: no utilizaremos a Lilith para confirmar una teoría previa, sino para formular preguntas y observar. Esto resulta especialmente importante porque estamos ante un punto perteneciente al universo orbital de la Luna. Si queremos buscar una lógica interna, habría que empezar quizá por ahí y no exclusivamente por la leyenda. El apogeo representa el extremo de alejamiento de la Luna respecto a la Tierra. Es una posición de máxima distancia dentro de una relación que, sin embargo, nunca llega a romperse. La Luna se aleja, alcanza un límite y retorna. Uno de los flujos y reflujos tan identitarios de la Luna y, por tanto, enormemente vinculado a nuestras emociones. ¿Puede haber en esa geometría cósmica una clave simbólica? Distancia. Separación. Expulsión. Alejamiento del centro. Imposibilidad de escapar completamente. Retorno hacia aquello de lo que uno trató de separarse. Resulta tentador relacionarlo con algunos de los grandes temas atribuidos a Lilith. Pero debemos mantener muy clara la frontera entre analogía sugerente y significado demostrado. Quizá Lilith señale aquello que hemos apartado, aquello que no encuentra acomodo en el orden establecido, una experiencia de rechazo, alejamiento o radical autonomía, determinadas formas de deseo o poder que una cultura considera inadmisibles. O quizá estemos proyectando sobre este punto más significado del que realmente posee. Precisamente por eso Lilith merece atención. Hay símbolos astrológicos que nos ofrecen respuestas. Lilith, al menos por ahora, quizá sea más interesante porque nos obliga a hacer preguntas. Y durante los próximos meses tendremos una ocasión extraordinaria para observarlas cuando ese misterioso punto recorra Capricornio: el signo que la tradición relaciona con la autoridad, los límites, la jerarquía, las estructuras, la responsabilidad y el poder establecido. Precisamente un arquetipo totalmente opuesto a la Luna, de la que depende Lilith, en definitiva. Por tanto, uno de los signos que más contraste y capacidad de análisis nos puede ofrecer. Capricornio: estructuras sociales Capricornio pertenece desde la astrología clásica al dominio de Saturno. Ptolomeo asignaba a Saturno Capricornio y Acuario como domicilios y definía además Capricornio como uno de los signos tropicales, vinculado al punto de giro del Sol en el solsticio de invierno. Es decir, mucho antes de cualquier interpretación psicológica moderna, Capricornio estaba situado dentro de un universo saturnino de límite, estructura, tiempo, realidad y orden. A partir de ahí se desarrollan analogías que conocemos bien: las estructuras sociales, la jerarquía, las normas, las responsabilidades, el ejercicio de la autoridad, la administración, las instituciones, la carrera profesional, el reconocimiento, la reputación y todo aquello que necesita tiempo para consolidarse. Capricornio también contiene una idea muy importante para nuestra reflexión: no todo el mundo ocupa el mismo lugar dentro de una estructura. Toda jerarquía establece posiciones. Hay quien manda y quien obedece; quien pertenece y quien queda fuera; quien tiene acceso y quien debe esperar ante la puerta; quien posee un título, una acreditación o un cargo y quien carece de ellos... Esto no convierte la jerarquía en algo malo. Una sociedad necesita orden, especialización, responsabilidad y autoridad. Un hospital, una universidad, un Estado o una empresa no pueden funcionar como una asamblea improvisada permanente. El problema comienza cuando confundimos autoridad con dominación, mérito con privilegio, disciplina con sometimiento o prestigio con valor humano. Y aquí aparece la primera gran pregunta que podríamos plantear durante este tránsito de Lilith por Capricornio: ¿Qué ocurre con aquello que una estructura necesita excluir para conservar su propia imagen de orden, estructura y jerarquía? Es una pregunta suficientemente importante como para no necesitar una respuesta inmediata. Las sombras del poder y de la respetabilidad Hay una forma de sombra mucho menos evidente que la marginalidad, la violencia o la transgresión. Es la sombra de lo que parece respetable. Puede esconderse detrás de un cargo, un apellido, una organización venerable, una empresa centenaria, una universidad prestigiosa, una familia ejemplar o una impecable carrera profesional. Cuanto mayor es el prestigio de una institución, mayores pueden ser también las resistencias a reconocer aquello que podría dañarlo. Éste es uno de los terrenos donde Lilith en Capricornio merece ser observada. Si algunas de las hipótesis que relacionan Lilith con lo rechazado, ocultado o expulsado contienen algo de verdad, su paso por Capricornio podría invitarnos a mirar precisamente lo que las estructuras oficiales prefieren no ver de sí mismas. O quizás ocultar. Toda organización crea un relato sobre sí misma. Las empresas hablan de sus valores. Los Estados construyen una imagen nacional. Las familias conservan determinados recuerdos y silencian otros. Las profesiones establecen códigos de comportamiento. Las instituciones religiosas, políticas, académicas o económicas defienden una determinada legitimidad. Pero detrás del relato oficial siempre queda algo fuera o que se esconde a la vista. Personas que no fueron escuchadas, errores que nadie quiso reconocer, privilegios presentados como méritos, sacrificios personales ocultos detrás del éxito, conflictos solucionados mediante silencio… Quienes han vivido durante mucho tiempo dentro de una gran organización, sea empresarial, política, religiosa, etc., conocen bien esta realidad: el organigrama visible nunca explica completamente dónde reside el poder y los resortes que limitan la libertad. Quizá una de las preguntas más interesantes de Lilith en Capricornio sea precisamente ésta: ¿Dónde está el poder que no aparece en el organigrama? ¿Qué oculta esta estructura? ¿Cuál es su lado oscuro? El precio del éxito Capricornio nos permite llevar la reflexión al terreno individual. Nuestra cultura habla constantemente del éxito, pero rara vez pregunta por su precio. Desde pequeños aprendemos que determinados comportamientos son recompensados y otros penalizados. Obtenemos aprobación mediante las notas, la conducta, el aspecto, los títulos, la productividad, el dinero o el reconocimiento profesional. En fin, lo que tiene mucho que ver con eso que últimamente viene denominándose “políticamente correcto”. Poco a poco construimos una identidad social, y esa construcción exige elecciones. Renunciamos a determinadas posibilidades para desarrollar otras. Aceptamos responsabilidades. Postergamos placeres. Aprendemos disciplina. Todo ello pertenece legítimamente a la madurez. Pero existe una frontera mucho más difícil de detectar: el momento en que dejamos de renunciar a cosas para alcanzar algo y empezamos a renunciar a nosotros mismos para ser aceptados. Una persona puede construir una carrera extraordinaria y descubrir años después que llevaba mucho tiempo viviendo una vida que ya no deseaba. Otra puede acumular prestigio porque necesitaba desesperadamente demostrar algo a unos padres que murieron hace décadas. Otra puede defender una posición que interiormente sabe equivocada porque reconocerlo amenazaría todo lo que ha construido. También puede ocurrir lo contrario: personas que han aprendido a sentirse culpables de su propia ambición, de su deseo de progresar, ganar dinero, asumir autoridad o alcanzar una posición importante. Por eso sería demasiado sencillo convertir Lilith en Capricornio en un alegato contra el poder o contra la ambición, que por otra parte también sirve para construir catedrales, hospitales, empresas, obras científicas y proyectos capaces de sobrevivir a quien los concibió. ya que el espectro en el que podría manifestarle es mucho más amplio. La ambición en plan sano está muy bien, pero las preguntas son otras: ¿Quién decide qué tenemos que alcanzar para considerar que nuestra vida valga la pena? ¿A qué estamos dispuestos a renunciar para obtener reconocimiento o cierta posición social? Nueve meses para observar tu relación con las sombras del poder No hace falta obsesionarse con Lilith ni atribuirle cada dificultad que aparezca durante los próximos meses (lo cual además sería un grave error), bastará con prestar atención para investigar cómo funciona ese tránsito en tu vida durante los próximos nueve meses. AUTORIDAD ¿A quién reconozco autoridad y por qué? ¿Respeto su conocimiento o simplemente su posición? AMBICIÓN ¿Qué deseo alcanzar realmente? ¿Hay algún éxito que persigo solamente porque otros lo considerarían importante? REPUTACIÓN ¿Qué parte de mí intento mantener cuidadosamente fuera de la mirada de los demás? ¿Qué ocurriría si dejara de necesitar parecer impecable? PODER ¿Cómo me relaciono con el poder o las personas que considero poderosas? ¿Cómo trato a quien depende de mí cuando nadie está mirando? EXCLUSIÓN ¿Quién queda fuera de los círculos a los que pertenezco? ¿Hay alguna parte de mí que llevo años intentando desterrar? RESPONSABILIDAD ¿Qué obligación merece realmente mi compromiso? ¿Cuáles continúo cumpliendo únicamente por miedo al juicio ajeno? ¿Dónde tendría que asumir más responsabilidad en lugar de culpar a una estructura exterior? ESTE TRÁNSITO SOBRE TU CARTA ASTRAL NATAL Por otra parte, te recomiendo estudiar especialmente en detalle tu particular Lilith: en qué signo tienes la Lilith verdadera (mejor que la media), en qué casa, con qué aspectos. Y luego, estudiar en su tránsito por Capricornio qué planetas o puntos de tu carta astral natal toca y por qué casa pasará estos nueve meses. Tal vez, después de todo, ésta sea una buena manera de aproximarnos a Lilith en su tránsito por Capricornio. No convertirla precipitadamente en una nueva certeza astrológica, sino utilizarla como instrumento de interrogación. Capricornio representa las estructuras que levantamos para que el mundo sea habitable: leyes, compromisos, instituciones, jerarquías, carreras, reputaciones, límites… Pero toda construcción proyecta una sombra. Y quizá durante estos meses que Lilith transite por este signo sea interesante no perder de vista esa sombra. Ya analizaremos después los resultados. La Astromundial de Lilith en Capricornio Aunque sobre esta temática no hay estadísticas realmente “limpias” en Astromundial que se les pueda dar por válidas, creo haber descubierto una tensión entre el poder formal o aparente y el poder que realmente opera detrás de él o lo que se mueve entre bambalinas, o lo que esconde en sombra. A veces lo oculto queda expuesto y obliga a reformar la estructura; otras veces ocurre lo contrario y la estructura se endurece concentrando todavía más autoridad. Por ejemplo, cuando la Luna Negra media pasó por Capricornio entre febrero y noviembre del año 2000, un tribunal estadounidense concluyó que Microsoft había vulnerado las leyes antimonopolio; el 7 de junio ordenó como remedio la división de la compañía en dos, aunque aquella medida sería posteriormente modificada durante las apelaciones. El centro del litigio era precisamente el abuso de una posición dominante para preservar un monopolio. Hace ocho años, con el más reciente tránsito de Lilith por Capricornio, entre noviembre de 2017 y agosto de 2018, el escándalo Facebook-Cambridge Analytica. En marzo de 2018 se conoció que decenas de millones de perfiles habían sido recopilados para elaboración de perfiles políticos. La Federal Trade Commission abrió una investigación y Mark Zuckerberg tuvo que comparecer ante el Senado estadounidense el 10 de abril para responder sobre privacidad y utilización de datos. Ahora, con el tránsito actual de Lilith en Capricornio -tengamos en cuenta que Lilith verdadera ya entró em este signo el pasado mes de agosto-, ya ha dado claras señales: Meta ha tenido que pagar 16.800 millones para tapar las demandas en EEUU por los daños de Instagram y Facebook a los menores. Lo verdaderamente llamativo es la reiteración de situaciones en las que la cara A o parte visible de una institución deja entrever una cara B o invisible, mucho menos amable, que permanecía escondida: redes de influencia, privilegios, abusos, mecanismos opacos, concentraciones de autoridad o formas de poder que actuaban detrás de la legitimidad oficial Y eso nos permite mirar 2026-2027 con categorías bastante concretas: secretos institucionales, poderes informales, élites y redes internas, regulación de grandes corporaciones, límites constitucionales, organismos de supervisión, abusos protegidos por prestigio y, en el extremo opuesto, procesos mediante los cuales una autoridad consigue librarse de los controles que la limitaban. Más información sobre Lilith en este artículo CLAVES ASTROLÓGICAS DE LA SEMANA Del 13 al 20 de septiembre Esta semana destaca la entrada de la Luna Negra en Capricornio, los aspectos de Mercurio y la cuadratura de Venus con Plutón, además del Cuarto Creciente en Sagitario. Mercurio señala una semana muy poderosas para la comunicación. Está en Libra, favoreciendo diálogo, negociación y búsqueda de equilibrio, pero forma aspectos con Saturno, Urano y Neptuno. Esto produce una secuencia interesante: intuición, revelación y realidad. Puede haber mucha dinámica mental y de comunicación, pero al final estaremos obligados a concretar y aterrizar las ideas y los planes. Además, el sextil del Sol con Marte señala que es momento de acción y de ser constructivos, de no quedarnos solo en el plano de las ideas. Una semana muy importante para escribir en la agenda (por cierto, ya está en preventa la del 2027 en esta misma web) Venus en Escorpio tiene un gran impacto sobre las emociones, quiere profundidad, y puede sacar muchas cosas a la superficie: celos o inseguridades; relaciones de poder; miedo a perder a alguien; necesidad de controlar; vínculos donde una persona da mucho más que la otra; deseos que se habían intentado racionalizar; asuntos económicos compartidos... Significa intensidad y revelación. La pregunta de estos días sería: ¿Quiero esto porque lo amo o porque tengo miedo de perderlo? Por otra parte, el Cuarto Creciente de la Luna en Sagitario puede ayudarnos a ampliar la perspectiva. ¡Feliz semana!