Cuando Urano y Plutón forman un aspecto de tensión, Urano enarbola el ansia de libertad, igualdad y cambio enfrentándose sin miedo a Plutón, esto es, a los tiranos y los reinos del terror, que, con frecuencia, se habían mantenido ocultos o en la sombra y protegidos hasta entonces. Es tiempo de utopías, libertades, conquista de derechos humanos, desobediencia civil y ruptura del status establecido, y hasta la conciencia colectiva arde en irrefrenables deseos de cambio.